¡Peleas entre marido y mujer! ¿Dónde está el problema?
Es algo penoso ver como tantos matrimonios viven de pretensiones, chantajeando… y también peleándose hasta la sangre. Desde cuando dejé de ser párroco, finalmente viviendo con los enfermos terminales, ancianos y niños, no he tenido que asistir más a ciertas situaciones inhumanas de muchos casados. Recienteente me tocó vivir lo que era en mi mente sólo un recuerdo. Y fue algo triste. Dos campanas con sonidos diferentes, cerrados a cualquier tentativa de buscar una salida positiva.
Escuché primero al marido: una serie de acusaciones a la esposa; después oía ésta y la música fue la misma. Finalmente nos encontramos los tres y allí perdí la paciencia, porque queriendo conciliarse duplicaban las acusaciones. Si antes habíamos hablado por separado, ahora que estábamos los tres en compañía… lo único que me quedaba era rezar un Ave María. Allí me di cuenta de dos cosas: la falta de lo humano y la pretensión de resolver los problemas con una receta. Falta de lo humano: no se puede evitar la realidad escapando de ella, no se puede seguir quedándose en tirar mierda contra el otro, no se puede seguir tirando a la cara de otro sus defectos, no se puede dejar de escuchar que detrás de todos los problemas hay un grito del más allá. Sin embargo, para escuchar este grito se necesita humildad, que coincide con el compromiso serio con la realidad, dejando de huir detrás de las fantasías y de la imaginación.La vida es la vida, la realidad es la realidad. Por eso mi continua insistencia en vivir intensamente la realidad y la realidad coincide con tu vocación, con tus compromisos, con tu marido, con tu esposa, con tus hijos, etc. En segundo lugar, no existen las recetas para la solución de los problemas humanos, porque en juego está la libertad. La decisión es sólo personal.
El evangelio del domingo pasado concluía con Abraham diciéndole al rico Epulón: “ni siquiera si resucita un muerto y les habla, se van a convertir”. Todos buscamos recetas, porque vivimos de éstas, tanto estamos homologados y despersonalizados. No queremos ni siquiera oír hablar de la necesidad de un trabajo personal, Nadie puede sustituirnos en nuestra responsabilidad, en nuestra libertad. Buscamos siempre el camino más fácil, cómodo, el cual no existe.
El trabajo personal que coincide, ante todo, con el vivir intensamente la realidad, abre la puerta a la relación con Cristo. Por eso, estando con esta pareja, después de haber perdido la paciencia, les dije: “miren, no tengo tiempo que perder… y mucho menos esperen de mí consejos o recetas. Ahora pregúntense: ¿Quién es Cristo para cada uno? ¿Qué significa vivir la realidad intensamente? Pidan a la Virgen y sean serios con estas dos preguntas y después seguiremos hablando. Pero no vengan a molestarme sin este previo trabajo porque yo no pertenezco a la pastoral matrimonial, a los que piensan que el problema está en la falta de dialogo, en el eliminar los roces, en técnicas psicológicas, etc. Si hay un cáncer no se recurre a la aspirina. Así es con cada uno de ustedes, con cada hombre. Amigos, buen trabajo y hasta pronto”. Y lo que vale para esta pareja, vale para mí y para todos. Acabemos con la búsqueda de las soluciones o de las recetas. Cristo no vino al mundo para resolver los problemas de los hombres ni mucho menos para ahorrarnos el trabajo personal dándonos una receta. Él vino y se propuso como “camino, verdad y vida”, dejando a nuestra libertad decidir si seguirlo o no, llevando o no nuestra cruz cada día. Ni el Padre le ahorró a Él el calvario y mucho menos la muerte en la cruz. Entonces, si queremos seguirlo ¿por qué pretendemos renunciar a nuestra libertad ahorrándonos la fatiga de la cruz? Amigos, o SI o NO: es la primera cuestión que Cristo pone a nuestra libertad.
Feliz matrimonio para los que, en su libertad, han elegido este yugo (cónyuge deriva de la palabra yugo). Todos conocemos qué es el yugo y a quiénes se lo ponemos para que caminen parejos, cada uno de sus pasos al ritmo del otro.
Padre Aldo
Boletín Informativo, Año 13, Nº 640 - Asunción, 3 de octubre de 2010


Actualizado (Viernes, 08 de Octubre de 2010 16:54)



